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Infideliwhat? [Primera parte]


Unos tragos para ambientarse… inicio de la asamblea extraordinaria.

-Miguel: Entonces… ¿vamos a entrarle al temita de nuevo?
-Carlos: Esta vez será desde otro ángulo… ya verás.
-Miguel: ¡Conveniente hacer esta asamblea en el mes de Abril! Eh? Jeje…
-Gaby: ¿Qué tiene Abril de especial?
Carlos: Verdad… no hemos hablado con ustedes sobre la propuesta: Abril, el mes oficial de la infidelidad.
[Gaby, Sara y laura: {con sus respectivas caras de ¿y por qué?}]
-Carlos: Es un mes tricky… si se ponen a pensarlo, es ideal. {Miró a Gaby con su sonrisa de Tú sabes bien por qué} […]
Después entramos en ese tema – continuó Carlos – . Mientras tanto, confórmense con que los cornudos podrán cantar ¿Quién me ha robado el mes de Abril? ¿Cómo pudo sucederme a mí?.
-Sarah, Gaby, Laura: Jeje!
[En realidad, la idea de crear un día internacional de la infidelidad venía de otro de los posts inéditos de Carlos, que, en lugar de ser un “ensayo serio”, estaba escrito en forma de sátira]
-Laura: Ahora tengo curiosidad… ¿Por qué es ideal?
-Miguel: Esa pregunta será la tarea. […] ¿Qué es lo que traes hoy, Carlos?
-Carlos: Un post sobre la infidelidad… a medida que vaya subiendo el nivel de alcohol iremos pasando por las distintas formas de verlo: como el infiel, como el amante o como el cornudo.
-Gaby: El cornudo no lo ve… ese es el más fácil.
-Sarah: No necesariamente. ¿No te acuerdas de Teresa? [“La insoportable levedad del ser” – Milan Kundera]
-Carlos: Ok… un momento. Digamos que hay varios tipos de cornudos; desde incautos, que a cualquiera puede sucederle, hasta deportistas. En muchos casos aplica la frase de El cabo“a cualquiera lo agarran en los cinco minutos bobos que uno tiene en la vida”. Para los deportistas, una relación es como levantar pesas sin límite: Hasta que se les quiebre la columna.
-Laura: Para mí el problema del cornudo dependerá de qué tan celoso “slash” posesivo sea. Hay personas que lo toman más chilling que otras.
-Sarah: También…
-Carlos: Sí… estoy de acuerdo.
-Gaby: Bueno… entonces hay que distinguir entre pegar UN cuerno y tener una relación paralela. Que te peguen un cuerno es algo que, como dice Carlos, le puede suceder a cualquiera y punto. Que te tengan una orquesta tocándote al lado y no te des cuenta… o no hagas nada al respecto… ahí el problema es tuyo.
-El resto del equipo: Jeje…
-Miguel: Está bien… ya llegaremos a eso. Léete el intro, Gaby.
-Carlos: Antes de que inicies… quiero que tengan en mente dos cosas: 1. El aspecto moral del asunto: para los fines de este ensayo no importa si pegar cuernos es bueno o malo. 2. Está escrito en un contexto digamos tradicional, exclusividad por encima de relación abierta; donde el compromiso es una especie de título de propiedad sobre la pareja [“MI novi@”]. […] Con eso claro, puedes comenzar.
-Miguel: Fuego…
-Gaby: Bien… aquí voy…